El problema de circulación que con frecuencia pasa desapercibido
La enfermedad arterial periférica, también conocida como PAD por sus siglas en inglés, ocurre cuando las arterias que transportan sangre hacia las piernas y los pies se estrechan o se bloquean, generalmente debido a la acumulación de placa. En las personas con diabetes, la enfermedad arterial periférica es especialmente frecuente y peligrosa porque retrasa la cicatrización y aumenta el riesgo de que una herida pequeña se convierta en un problema grave.
Síntomas comunes de la enfermedad arterial periférica
- Dolor, calambres o cansancio en las piernas que aparecen al caminar y mejoran al descansar. Esto se conoce como claudicación.
- Pies fríos al tacto, incluso cuando el clima es cálido.
- Piel pálida, azulada o brillante en las piernas o los pies.
- Heridas o lesiones en los pies o la parte inferior de las piernas que sanan lentamente o no sanan.
- Pulso débil o ausente en los pies.
Muchas personas atribuyen estos síntomas al envejecimiento o a la falta de condición física. Sin embargo, con frecuencia son las primeras señales de alerta del cuerpo ante un problema de circulación que puede tratarse.
Por qué la enfermedad arterial periférica es tan importante en pacientes con diabetes y heridas en los pies
Cuando el flujo sanguíneo está restringido, el cuerpo no puede llevar hasta la herida el oxígeno y los nutrientes que necesita para sanar, sin importar qué tan bien se esté cuidando la herida. Por esta razón, tratar una herida del pie diabético sin atender el problema de circulación que existe detrás puede generar frustración y, en los casos más graves, conducir a una amputación.
Cómo evalúa HOPE Amputation Prevention Center la enfermedad arterial periférica
Nuestros cirujanos vasculares realizan estudios no invasivos de circulación para determinar si existe enfermedad arterial periférica y cuál es su gravedad.
Después, trabajan directamente con nuestros equipos de podiatría y cuidado de heridas para desarrollar un solo plan de tratamiento coordinado, porque una herida y el problema de circulación que la causa nunca deberían tratarse por separado.
Si presenta alguno de estos síntomas, solicite una evaluación vascular con HOPE Amputation Prevention Center llamando al (346) 400-4673.